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Han nacido crías de los Oniscus asellus «Mardi Gras»

¡Tengo novedades sobre mis Oniscus asellus «Mardi Gras»! Antes de nada, muchas gracias a todos por los comentarios tan geniales que me dejasteis en el primer artículo.

¡Gracias! ¡Gracias!

Así que sí que ha pasado algo con nuestra pequeña traviesa. Como no quiero estresar más de la cuenta a los animales que solo tengo una vez en mi criadero, no compruebo si están preñadas cogiéndolas con las manos y mirándoles el marsupio, sino que me aseguro de que tengan cubiertas sus necesidades básicas, como la humedad, sepia y comida estén cubiertas. De vez en cuando podía echarles un vistazo por casualidad y cada vez me alegraba de que siguieran con vida. En este caso, ya me conformaba con muy poco, porque a veces tengo la mala suerte de que precisamente los animales en los que más confiaba mueran antes de que haya éxito en la cría.

Ahora, las novedades: nuestra Oniscus asellus «Mardi Gras» ha tenido un montón de crías de colores claros. ¡En cuanto vi a los pequeños, me invadió la alegría! Pero un momento después ya me preguntaba cómo se desarrollaría el color de los pequeños cochinillos de tierra. ¿Te suena esto? En general, nunca estás contento con lo que tienes, solo cambian las necesidades y las expectativas.

Oniscus asellus Mardi Gras
Oniscus asellus Mardi Gras

Por eso sigue siendo interesante ver en qué dirección va a evolucionar el color de los camarones bebés.

Por desgracia, estos pequeños son bastante tímidos ante la luz y, además, muy rápidos, así que no puedo ofrecerte una foto mejor. Sin embargo, veo —o al menos eso me parece— que se distinguen unos puntitos amarillos a lo largo de los segmentos. Por eso tengo la esperanza de que ese rasgo de color se haya transmitido a algunas crías y de que tenga docenas de pequeños Oniscus asellus «Mardi Gras» en mi caja de cría. Espero que la naturaleza no me demuestre lo contrario, para que mi suposición se confirme pronto. En cuanto se estabilice la coloración de la generación F1, volveré a sentarme y escribiré unas líneas.

¡Una cosa está clara: cruzar los dedos ha merecido la pena!