Oryctes monoceros
Fácil
Nigeria
< 60 mm
24 °C – 28 °C
Oryctes monoceros – Escarabajo rinoceronte africano con un cuerno frontal muy característico
El Oryctes monoceros es un impresionante escarabajo rinoceronte de la familia de los escarabajos (Scarabaeidae). Estos bichos son originarios de las regiones tropicales de África y destacan por su complexión robusta y compacta, y por el llamativo cuerno de los machos, que usan como arma de defensa o para impresionar. Su coloración, que va del marrón oscuro al casi negro, junto con su caparazón de quitina ligeramente brillante, les da un aspecto elegante, casi acorazado, que los convierte en auténticos favoritos entre muchos aficionados a los escarabajos. Las hembras tienen una complexión algo más robusta y solo tienen un cuerno pequeño, pero en cuanto a cuidados no se diferencian de los machos.
Para su cuidado, se recomienda un terrario con unas dimensiones mínimas de 30 × 30 × 30 cm para una pareja. Es fundamental que haya buena ventilación, pero el ambiente no debe ser demasiado seco. A estos bichos les gustan las temperaturas entre 24 y 28 °C y una humedad del aire de entre el 70 y el 80 %. Como sustrato, lo mejor es usar una capa de Flake Soil de al menos 20 cm de profundidad. Es muy importante que la capa de sustrato sea gruesa para la puesta de huevos y el desarrollo de las larvas. Los escarabajos adultos necesitan pocos cuidados: les encantan las frutas muy maduras, como plátanos, mangos o melocotones, y también comen con gusto Beetle Jelly.
La cría de Oryctes monoceros no supone ningún problema si las condiciones son buenas. Tras el apareamiento, la hembra pone varios huevos en el sustrato, de los que se desarrollan larvas en pocas semanas. Estas pasan por tres estadios larvarios y, dependiendo de la temperatura y la disponibilidad de alimento, tardan varios meses en llegar a la fase de pupa. La fase de pupa dura entre 4 y 6 semanas, tras las cuales eclosionan los adultos, que pueden vivir varios meses si se cuidan bien. Es importante revisar el sustrato con regularidad para no molestar ni dañar a las larvas sin necesidad. Además, el sustrato no debe estar infestado de ácaros ni moho, por lo que es esencial mantener un hábitat limpio y equilibrado.
El Oryctes monoceros no solo es una auténtica maravilla a la vista, sino que también te cautivará por su interesante comportamiento y lo relativamente fácil que es cuidarlo. Es ideal para principiantes interesados en los escarabajos tropicales, pero también es un bonito complemento para los coleccionistas con experiencia.

















