Lethocerus africanus

Lethocerus africanus

9,95  IVA incluido, más gastos de envío
Más información sobre el producto

SchwierigkeitMedio

Tamaño del animal (mm) < 80 mm

Temperatura (°C)22 °C – 26 °C

g100

Icon Schwierigkeitsgrad

Medio

Icon Heimat

Nigeria

Icon Tiergroesse

< 80 mm

Icon Temperatur

22 °C – 26 °C

Para los entendidos y los aficionados: una auténtica joya entre los insectos acuáticos

El Lethocerus africanus es, sin duda, uno de los insectos acuáticos más fascinantes de África. Como miembro del género de los chinches gigantes de agua, es uno de los insectos acuáticos más grandes del mundo y, con su imponente complexión —que, dependiendo del ejemplar, puede llegar a medir hasta 8 cm—, llama la atención de inmediato. Con su cuerpo plano en forma de torpedo, sus poderosas patas delanteras y su llamativa coloración oscura con toques más claros, este depredador no solo tiene un aspecto impresionante, sino que además es un cazador perfectamente adaptado al agua.

En cuanto a su cuidado, el Lethocerus africanus resulta robusto y relativamente fácil de mantener, siempre que se satisfagan sus necesidades básicas. Es imprescindible un acuario con una superficie mínima de 40 x 30 x 30 cm, una decoración bien estructurada con plantas, piedras y corteza de corcho, además de un espacio libre por encima de la superficie del agua. Como esta especie respira aire, siempre hay que garantizar que pueda acceder libremente a la superficie. La temperatura del agua debe estar entre 22 y 26 °C; una corriente suave y una buena calidad del agua también contribuyen a su bienestar. Te recomendamos que cubras el acuario con una tapa, ya que el Lethocerus es perfectamente capaz de volar.

En cuanto a la alimentación, esta especie no es muy exigente: le encantan las lombrices, los insectos, los peces pequeños o los animales de alimentación congelados, como las gambas. Sin embargo, debido a su potente probóscide succionadora, no deberías poner al Lethocerus africanus con otros animales: son solitarios y pueden ser depredadores.

La cría sale bien en acuarios amplios, cálidos y húmedos, con una zona de agua poco profunda. Las hembras ponen sus huevos sobre la superficie del agua, en plantas o en corcho; allí, el macho los vigila y los humedece regularmente. Al cabo de unas 2 o 3 semanas, las larvas eclosionan y puedes alimentarlas con pequeños insectos o pulgas de agua. Criarlas es emocionante, pero exige mucho, ya que las larvas son muy sensibles a la mala calidad del agua.

El Lethocerus africanus no es un animal para principiantes, pero para los amantes de los insectos acuáticos exóticos supone una incorporación impresionante: es fascinante tanto por su aspecto como por su comportamiento y su biología.