Gandanameno echinata
Fácil
Namibia
< 30 mm
25 °C – 28 °C
Gandanameno echinata – La araña negra aterciopelada de África
Gandanameno echinata Es una de las arañas tubulares que todavía se tienen muy poco y llama la atención al instante por su aspecto negro y aterciopelado. Destacan especialmente sus patas robustas y erizadas, que le dan un aspecto defensivo, casi espinoso. Aunque esta especie parece bastante intimidante a simple vista, en el terrario suele mostrarse tranquila y reservada. Si te apasionan las arañas tubulares, con Gandanameno echinata Una especie que, tanto en su aspecto como en su comportamiento, se diferencia mucho de las tarántulas clásicas, y eso es precisamente lo que la hace tan interesante.
Esta araña es originaria de África y está perfectamente adaptada a las regiones secas y rocosas. Por eso, el terrario debe estar acondicionado en consecuencia: como sustrato, lo ideal es una mezcla de arcilla y arena, lo suficientemente firme como para que puedan excavar. Además, los tubos de corcho, las piedras o las raíces son perfectos como refugios. La Gandanameno suele construir sus típicos tubos de refugio en rincones tranquilos del terrario y los recubre con su propia seda. A menudo, estos animales se quedan durante el día en lo más profundo de su tubo, pero al atardecer o por la noche se acercan a la entrada para observar lo que pasa a su alrededor.
La humedad del aire debería estar entre el 60 % y el 70 %; pero es importante que el sustrato no esté demasiado húmedo. Normalmente basta con rociar un poco en una esquina. Aun así, no puede faltar un cuenco con agua para que el animal pueda beber cuando quiera. A temperaturas entre 24 °C y 28 °C, Gandanameno echinata te sientes especialmente a gusto.
Su comida, como la de muchas especies de arañas, son pequeños insectos como los grillos, las cigarras o las cucarachas. Esta especie se muestra sorprendentemente activa y le encanta salir a cazar. Los que la observas pueden descubrir comportamientos muy interesantes, ya que la Gandanameno actúa con rapidez y precisión en cuanto sale de su tubo.
Se considera que su cuidado es sencillo, aunque los cuidadores deberían tener experiencia en el manejo de especies más bien defensivas o tímidas. Debido a su estilo de vida oculto y a su gran tendencia a excavar, esta especie no es un «animal de exhibición», sino más bien un secreto bien guardado para los entendidos. A cambio, te cautivará con su comportamiento único y su aspecto inconfundible.
















