Armadillidium frontirostre: una belleza mediterránea con un caparazón cefálico muy característico
El Armadillidium frontirostre es una especie de cochinilla fascinante que vive en las regiones más cálidas del sur de Europa, sobre todo en la zona del Mediterráneo. Lo que más llama la atención es la zona de la cabeza: la parte delantera del caparazón parece un poco más alargada y le da a esta especie un perfil inconfundible. Junto con su color gris, se mimetiza perfectamente con los paisajes mediterráneos.
En cautividad, el Armadillidium frontirostre se muestra resistente siempre que se satisfagan sus necesidades específicas. Esta especie prefiere temperaturas entre 20 y 26 °C, así como una humedad moderada de entre el 60 % y el 70 %. Es importante que haya una separación clara entre la zona seca y la húmeda en el terrario, para que los animales puedan elegir su microhábitat preferido. Como sustrato, lo mejor es una mezcla de tierra de bosque, humus de hojas, un poco de cal y algo de madera en descomposición blanca. Les encantan los escondites hechos con corteza, piedras o trozos de corcho.
El Armadillidium frontirostre es bastante activo y fácil de observar, sobre todo al atardecer. Sus preferencias alimenticias son variadas: hojas, verduras, comida seca y concha de sepia para endurecer el caparazón forman parte de su dieta. Además, gracias a su actividad y su apetito, ayudan a descomponer la materia orgánica del terrario, por lo que también son ideales como parte de un buen sistema de control del suelo en montajes mediterráneos.
La cría sale bien si las condiciones son las adecuadas. Las crías ya se parecen a los adultos en su patrón de coloración, pero al principio son bastante más claras.
El Armadillidium frontirostre combina un aspecto singular, una constitución robusta y una función útil: una opción genial tanto para los amantes de los Assel como para quienes tienen terrarios bioactivos mediterráneos.


















